¿CUÁNTAS PERSONAS CELEBRAN LA SEMANA SANTA EN MÉXICO Y AGUASCALIENTES?

La Semana Santa es una de las celebraciones religiosas más importantes para las diferentes tradiciones cristianas: católicos romanos, reformados, episcopales, evangélicos, ortodoxos, así como movimientos como los Santos de los Últimos Días (mormones).

En esta fecha se conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, quien es considerado como Dios mismo por estas religiones. La fecha fue establecida formalmente en el Concilio de Nicea, realizado en el año 325 d. C., donde se decidió que la Pascua para la cristiandad sería el primer domingo después de la primera luna llena tras el equinoccio de primavera en el hemisferio norte, con el objetivo de diferenciarla de la judía.

En México…

La presencia religiosa es cuantificada por el Censo de Población y Vivienda, que se realiza cada diez años. El más reciente se llevó a cabo en 2020, cuando la población total era de 126,014,024 personas. De ellas, la población católica representaba el 77.66% y la protestante/evangélica el 11.18%. Únicamente estas dos tradiciones cristianas están agrupadas individualmente; otras se encuentran en el apartado de “otras religiones” del informe sobre religiones en México.
Con base en estos datos, se puede estimar que aproximadamente el 88.84% de los mexicanos celebran la Semana Santa, es decir, cerca de 112 millones de personas.

A nivel local…

En el caso de Aguascalientes, en 2020 habitaban 1,425,607 personas. En la entidad, el 89.25% de la población se declaró católica y el 5.14% protestante/evangélica, por lo que la proporción puede alcanzar hasta el 94.4% de los aguascalentenses, es decir, más de un millón 300 mil personas.

¿Cómo se celebra la Semana Santa?

Iglesia Católica Romana

Los católicos romanos tienen un preámbulo a la Semana Santa con la Cuaresma, un tiempo de reflexión que acerca al arrepentimiento y la humildad a través del ayuno —generalmente de carne roja—. Este periodo comienza el Miércoles de Ceniza y concluye el Viernes de la Crucifixión.

La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos, cuando se bendicen palmas y ramos de olivo que recuerdan la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. El Jueves Santo se celebra la Última Cena y la institución de la Eucaristía; es tradicional el lavatorio de los pies y la visita a los “monumentos”.
El Viernes Santo no hay misa; en su lugar, se realizan viacrucis (representaciones de la Crucifixión), la Adoración de la Cruz y momentos de meditación. En algunos lugares también se lleva a cabo la Procesión del Silencio.
El Sábado Santo se caracteriza por el silencio durante el día, y por la noche se celebra la Vigilia Pascual, la ceremonia más importante del año litúrgico, con la bendición del fuego y el cirio pascual. Finalmente, el Domingo de Resurrección es la fiesta principal, en la que se celebra la victoria de Jesús sobre la muerte, culminando la semana con cantos de alegría y aleluyas.

Iglesia Protestante

Por su parte, en el cristianismo protestante (reformado o evangélico) las dinámicas pueden variar. Mientras que algunas tradiciones de la iglesia alta —más litúrgicas, parecidas al catolicismo romano, como luteranos y algunos anglicanos— mantienen procesiones, colores litúrgicos y distintos rituales, otras iglesias más alejadas del tradicionalismo prefieren ceremonias más sencillas. En estos casos se conmemoran la Entrada Triunfal, la Última Cena —o Cena del Señor—, la Crucifixión y la resurrección de Jesús; aunque, dependiendo de la denominación, hay quienes deciden no celebrarla.

Iglesia Ortodoxa

Por otro lado, la Iglesia ortodoxa —con menor presencia en México— celebra la Semana Santa con un estricto ayuno durante la Gran Cuaresma, periodo de preparación previo a la Pascua. Este inicia con el llamado Lunes Puro —o Lunes de Ceniza—, siete semanas antes, y concluye en la víspera del Sábado de Lázaro, aunque el ayuno se extiende durante toda la Semana Santa hasta la Pascua. Durante este tiempo, se dejan de consumir la carne, el pescado, el aceite y el vino —en algunas tradiciones se prohíbe específicamente el aceite de oliva, mientras que en otras se evita todo tipo de aceites—.

Durante la Semana de Pascua, los días principales incluyen el Jueves Limpio, cuando se hornean panes pascuales y se tiñen huevos de rojo, simbolizando la sangre de Cristo. El Viernes Santo se conmemora con procesiones solemnes, como la del Epitafio, y en algunas culturas se evita el uso de objetos filosos.
El Sábado Santo se celebra la Noche de Resurrección, con procesiones a medianoche. El sacerdote abre la iglesia simbolizando la tumba vacía y se reparte el Fuego Sagrado. Finalmente, el Domingo de Pascua se celebra con banquetes familiares que incluyen cordero asado, rompiendo el ayuno mantenido durante la Semana Santa y la Gran Cuaresma. Durante ese día, los fieles se saludan diciendo “Cristo ha resucitado” (Christós Anésti), y responden “En verdad ha resucitado” (Alithós Anésti).

La Iglesia ortodoxa no siempre celebra la Semana Santa en las mismas fechas que las tradiciones cristianas occidentales, ya que utiliza el calendario juliano y no el gregoriano.