Una coalición de 12 estados, encabezada por California, logró suspender temporalmente la adquisición de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount, una operación valuada en 110.000 millones de dólares. Los estados argumentaron que la fusión afectaría de manera irreversible la competencia en la industria del entretenimiento.

La demanda fue presentada el pasado 13 de julio ante la corte federal de Oakland. Se alega que el acuerdo crearía un gigante de los medios con poder suficiente para elevar los precios en los sectores de cine y televisión, además de provocar recortes de empleo inmediatos y el intercambio de información sensible. Esta acción legal amenaza los planes del presidente ejecutivo de Paramount, David Ellison, de competir directamente contra gigantes como Netflix y Disney. Por su parte, Paramount afirmó que la demanda tergiversa la legislación antimonopolio y que el retraso perjudica a los trabajadores del sector.
