MUERE DAVID HOCKNEY A LOS 88 AÑOS

David Hockney y el renacimiento del arte figurativo

David Hockney, el aclamado pintor inglés cuyas obras devolvieron la figura humana y el arte narrativo al primer plano del escenario internacional, falleció el pasado jueves en su residencia de Londres a los 88 años de edad. La noticia fue confirmada por su publicista, Erica Bolton, sin que se revelaran las causas de su deceso.

A lo largo de su carrera, Hockney desafió el dominio absoluto de la abstracción de mediados del siglo XX con pinturas de diseño hábil y colores suaves. A pesar de mantener un estilo que algunos consideraban conservador en la era del conceptualismo, fue un artista iconoclasta y progresista: se convirtió en uno de los primeros creadores sumamente populares en abordar contenido abiertamente gay y en oponerse con firmeza a la censura de la diversidad sexual en el arte.

Nacido el 9 de julio de 1937 en Bradford, Yorkshire, en el seno de una familia de clase trabajadora, Hockney adoptó el pacifismo y las ideas del Partido Laborista de su padre, mientras que su madre se convirtió en una de las protagonistas más recurrentes de sus retratos. Vivió gran parte de su vida en Los Ángeles, autodenominándose un “inglés angelino” y logrando capturar la esencia soleada de la ciudad con una maestría única.

Hasta sus últimos días, y a pesar de su deteriorada salud que lo obligaba a usar silla de ruedas, Hockney continuó pintando de forma incansable en su estudio londinense, manteniéndose fiel a su virtuoso estilo gráfico e ilustrativo al margen de las modas del mercado contemporáneo. Su fallecimiento ocurre nueve meses después del cierre de su gran exposición retrospectiva en la Fundación Louis Vuitton en París, coronando una trayectoria de seis décadas que cautivó de forma masiva al público global.