FALLECE BABY FACE, FIGURA EMBLEMÁTICA DE LA LUCHA LIBRE MEXICANA, A LOS 79 AÑOS

El gladiador colimense destacó durante más de tres décadas en los rings de México y Japón antes de triunfar en el ámbito gastronómico.

El mundo del pancracio nacional se encuentra de luto tras el fallecimiento de José Guadalupe Fuentes Ochoa, conocido popularmente en el cuadrilátero como Baby Face, ocurrido este 25 de septiembre a los 79 años de edad.

La noticia fue confirmada por el Hijo del Santo a través de sus redes sociales, quien expresó sus condolencias a familiares y amigos del gladiador. Aunque no se dieron a conocer las causas de su deceso, la partida de Fuentes Ochoa deja un hondo pesar entre la afición y el gremio luchístico.

Una trayectoria legendaria en el ring
Originario del estado de Colima, Baby Face inició su carrera profesional en la década de 1970. A lo largo de más de 32 años de trayectoria, se consolidó como una de las figuras más importantes de la época de oro de recintos históricos como el Toreo de Cuatro Caminos y la Arena México, compartiendo lona con las máximas leyendas del deporte espectáculo.

Su talento y dinamismo lo llevaron a realizar importantes giras internacionales por Japón, país donde no solo dejó huella como luchador, sino donde también descubrió una gran pasión por la cocina oriental. En el año 2000, una seria lesión lo obligó a retirarse definitivamente del profesionalismo.

Del pancracio a la gastronomía
Lejos de alejarse del ambiente luchístico, Fuentes Ochoa emprendió una nueva faceta. En compañía de su compadre, el también luchador Baby Richard, abrió un establecimiento de comida en las inmediaciones de la Arena México denominado Los Arroces del Baby Face.

En este negocio, el gladiador fusionó las técnicas orientales aprendidas en el país nipón con el sazón mexicano, ofreciendo un menú de más de 35 platillos bautizados con nombres de reconocidos luchadores. De esta manera, Baby Face logró inmortalizar su legado combinando sus dos grandes pasiones: la lucha libre y la gastronomía.