EL PAPA LEÓN XIV PIDE TOMAR EN SERIO LOS RIESGOS DE LA IA Y ADVIERTE CONTRA LA COMPLACENCIA

El pontífice insta a líderes políticos y tecnológicos a fijar límites éticos a la inteligencia artificial tras su visita a Francia

El papa León XIV afirmó este lunes que las advertencias y preocupaciones expresadas por especialistas sobre la inteligencia artificial (IA) “deben tomarse en serio” y no ser desestimadas como rumores sin fundamento.

Durante la rueda de prensa a bordo del avión papal de regreso de su viaje a Francia, el pontífice abordó el debate internacional sobre los avances tecnológicos y sus posibles consecuencias éticas y sociales.

“No creo que sean noticias falsas, como algunos han dicho, para intentar obtener algún beneficio, ya sea financiero o de otro tipo”, declaró el papa ante los periodistas.

Aunque aclaró que por el momento “duerme tranquilo” y no ha entrado en “modo pánico”, León XIV enfatizó la urgencia de reaccionar de manera responsable ante el ritmo acelerado del desarrollo tecnológico.

Coordinación y salvaguardas tecnológicas
Durante su encuentro con la prensa, el pontífice mencionó haber leído recortes recientes sobre la industria tecnológica, destacando las declaraciones del director de NVIDIA sobre la implementación de límites y salvaguardas en los sistemas de IA para evitar daños imprevistos.

“Este es un problema que creo que debemos abordar en profundidad”, observó el Santo Padre, señalando que la actitud de ignorar los riesgos no es viable. “Simplemente decir: ‘Oh, no va a suceder’ y cerrar los ojos ante ello, creo que probablemente no sea la manera más responsable de proceder”.

El compromiso de la Santa Sede
El papa recordó que el Vaticano mantiene una comisión especializada encargada de coordinar el uso de la IA dentro de la Santa Sede, evaluando tanto sus beneficios como sus riesgos potenciales.

Asimismo, tras la publicación de la encíclica Magnifica Humanitas, dedicada al impacto de la tecnología en la condición humana, la Santa Sede ha intensificado los contactos con expertos, líderes políticos y organizaciones sociales para fomentar el diálogo y la investigación.

El objetivo central de estas iniciativas, según explicó, es garantizar que la tecnología no alcance un nivel de desarrollo que amenace la seguridad o la existencia de la humanidad.

A pesar de las advertencias, el pontífice se mostró “relativamente optimista” respecto al futuro, confiando en que existen suficientes actores globales dispuestos a priorizar la ética por encima de las disputas de poder o intereses comerciales.

“Tenemos que seguir trabajando. No podemos quedarnos de brazos cruzados y fingir que no va a pasar nada”, concluyó.