A un año del histórico robo de las joyas de la Corona, Christophe Leribault advierte que sin un plan de modernización de 1.000 millones de euros, el museo más visitado del mundo perderá su categoría y no podrá seguir operando.

Un año después del audaz asalto que conmocionó al mundo, el Museo del Louvre enfrenta la crisis más severa de su historia reciente. Christophe Leribault, presidente de la institución desde febrero, lanzó una severa advertencia: si no se ejecuta de forma inmediata una reforma integral en sus instalaciones e infraestructuras, la icónica pinacoteca se verá obligada a cerrar definitivamente sus puertas al público.
En declaraciones concedidas al diario francés Le Figaro, Leribault instó a la clase política a priorizar el estado de la pinacoteca de cara a los próximos años. “Sea cual sea el futuro gobierno, tendrá que tener presente que, si el Louvre no se repara, adapta y transforma, perderá categoría muy rápidamente y, a la larga, deberá cerrar sus puertas al público”, sentenció.
Un plan de 1.000 millones de euros a 15 años
La solución planteada por la dirección se sostiene en el ambicioso proyecto “Louvre-Nuevo Renacimiento”, presentado a principios de 2025 por el presidente Emmanuel Macron. Leribault ratificó a la agencia AFP que este plan representa “la única vía si queremos garantizar el futuro y la seguridad” del recinto.
El proyecto requiere una inversión estimada en 1.000 millones de euros y un plazo de ejecución de entre 12 y 15 años. Entre las actuaciones principales se contempla:
Restauración estructural: Obras profundas en el edificio histórico y sus infraestructuras obsoletas.
Nueva entrada: Reorganización del acceso general para mejorar la gestión del flujo de visitantes.
Financiación: Un probable incremento en las tarifas de las entradas para sufragar los trabajos.
“Necesitamos un gran plan. No hay una solución ‘superficial’, fácil y milagrosa”, puntualizó el presidente del museo, descartando parches temporales.
Las secuelas del robo del siglo y una cadena de incidentes
La urgencia del plan de renovación queda al descubierto tras los fallos evidenciados por el asalto del 19 de octubre de 2025. En aquella jornada, un grupo armado irrumpió a plena luz del día utilizando una grúa y, en apenas ocho minutos, sustrajo varias joyas de la Corona valoradas en más de 100 millones de dólares.
A pesar de las investigaciones de las autoridades francesas en coordinación con las policías de Bélgica e Italia, y de haber detenido a cuatro sospechosos, el botín continúa sin aparecer.
Una pinacoteca bajo tensión:
El robo no ha sido un hecho aislado. En los últimos meses, el museo —que el año pasado acogió a unos nueve millones de visitantes, mayoritariamente extranjeros— ha encadenado huelgas de personal, filtraciones de agua y fraudes en la venta de boletos, arrastrando a la institución a una parálisis operativa sin precedentes.
