Investigadores explican cómo la atracción gravitacional de la Luna y el Sol determina los niveles máximos y mínimos del mar, un ciclo clave para los ecosistemas y la navegación.

El océano nunca descansa, y detrás de su constante vaivén existe una coreografía cósmica perfecta. Científicos e investigadores recuerdan que el nivel del mar está regido por las mareas, un movimiento periódico impulsado principalmente por la atracción gravitacional que la Luna y el Sol ejercen sobre la Tierra.
Este fenómeno no solo moldea el paisaje costero de forma constante, sino que tiene un impacto directo en los ecosistemas marinos, la navegación y diversas actividades humanas. Dentro de este ciclo, existen dos momentos cruciales que marcan el ritmo del mar: la altamar y la bajamar.
Los dos extremos del océano
Para comprender cómo opera este sistema dinámico, los expertos desglosan los dos conceptos clave:
¿Qué es la altamar? También conocida como pleamar o marea alta, ocurre cuando el agua alcanza su punto más elevado dentro del ciclo. Durante este periodo, las olas avanzan con fuerza hacia la costa y cubren una mayor superficie de la playa. Este fenómeno se intensifica cuando la Luna y el Sol se alinean, ejerciendo una fuerza de atracción conjunta mucho mayor sobre las masas de agua.
¿Qué es la bajamar? Es la contraparte exacta de la altamar. Conocida popularmente como marea baja, se presenta cuando el nivel del mar desciende hasta su punto más bajo debido a una menor atracción gravitacional en esa zona específica. Cuando esto ocurre, el océano se retira, dejando al descubierto extensas áreas de playa, rocas y fondos marinos que antes estaban sumergidos.
Contraste y convivencia: diferencias clave
El ciclo entre ambos estados es continuo y predecible, pero sus efectos son radicalmente opuestos:
Nivel del agua y efectos en la costa: Mientras la altamar reclama terreno y eleva el volumen hídrico en el litoral, la bajamar despeja la costa y revela los secretos del suelo marino.
El factor tiempo: El tránsito entre la marea alta y la marea baja no es abrupto. Los investigadores señalan que entre un punto y otro transcurren aproximadamente 6 horas, completando así un ciclo constante a lo largo del día.
Impacto ambiental y humano: Más allá de lo visual, tanto la bajamar como la altamar alteran de forma drástica las corrientes marinas, influyen en el comportamiento de la vida silvestre y son factores determinantes para la seguridad en las playas y la viabilidad de la navegación comercial y recreativa.
