TIROTEO E INCENDIO EN IGLESIA MORMONA DE MICHIGAN DEJA AL MENOS CUATRO MUERTOS

La familia del atacante está cooperando con la investigación y el FBI ha ejecutado múltiples órdenes de registro en residencias asociadas a Sanford.

Un domingo que debía estar marcado por el ayuno, la reflexión y la caridad se tornó en una escena de horror en una capilla de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, ubicada en McCandlish Road, Grand Blanc, Michigan. Un hombre armado irrumpió en el lugar con violencia, causando un incendio y abriendo fuego contra los feligreses. El trágico saldo: al menos cuatro personas muertas, ocho heridas y el atacante abatido por la policía.

¿Qué ocurrió?

La mañana del domingo, un individuo identificado como Thomas Jacob Sanford, de 40 años, estrelló su camioneta contra la entrada del templo, inició un incendio en su interior y luego comenzó a disparar a las personas que se encontraban congregadas en el lugar.

Sanford, un exmarine y veterano de guerra originario de Burton, Michigan, fue abatido en un tiroteo posterior con la policía. Las autoridades aún no han revelado el motivo exacto del ataque, aunque el Buró Federal de Investigaciones (FBI) lo investiga como un posible acto de violencia selectiva motivada por odio religioso.

¿Quién era el atacante?

Sanford sirvió en el ejército y tenía un historial como veterano de combate. Según declaraciones de la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, basadas en conversaciones con el director del FBI Kash Patel, el atacante “odiaba a los mormones”. No está claro si dejó una nota o si actuó por impulso. “Están intentando comprender mejor el asunto: cuán premeditado fue, cuánta planificación hubo detrás y si dejó alguna evidencia adicional”, afirmó Leavitt.

La familia del atacante está cooperando con la investigación y el FBI ha ejecutado múltiples órdenes de registro en residencias asociadas a Sanford.

Un ataque en un día sagrado

El tiroteo ocurrió durante un “domingo de ayuno”, una tradición mormona mensual en la que los miembros ayunan dos comidas y donan ese equivalente a los necesitados. La comunidad se encontraba reunida en un día dedicado a la introspección, la ayuda al prójimo y la oración.

“El domingo se supone que es un momento de paz, de reflexión y de adoración”, dijo Timothy Jones, miembro de una congregación cercana. “Que ocurra algo así en un día tan significativo… lo hace aún más devastador”.

Matthew Bowman, profesor de historia y religión en Claremont Graduate University, destacó la ironía trágica del momento. “Es el día en que se anima a los miembros a pensar en los demás, a ser caritativos. Es una ironía terrible lo que sucedió”.

Un patrón preocupante

Este ataque se suma a una serie de atentados contra lugares de culto en Estados Unidos en los últimos años, incluidos los ocurridos en una sinagoga en Pittsburgh, una iglesia católica en Minneapolis y un templo sij. Todos ellos han dejado una estela de dolor en comunidades religiosas que deberían ser refugios de paz.

Las autoridades locales, estatales y federales continúan investigando el incidente. Mientras tanto, la comunidad mormona de Michigan llora a sus muertos y se une en oración por los heridos y afectados.