
El número de víctimas por el terremoto que azotó Myanmar el 28 de marzo aumentó a 3.145, según el gobierno militar, tras el hallazgo de más cuerpos por los equipos de rescate. Además, se reportan 4.589 heridos y 221 desaparecidos.
El sismo de magnitud 7,7 tuvo su epicentro cerca de Mandalay y causó graves daños, con miles de edificios destruidos, carreteras deformadas y puentes colapsados. La magnitud del desastre podría ser aún mayor, ya que las dificultades en las comunicaciones y el acceso a algunas zonas dificultan la obtención de información precisa. La ONU estima que más de 17 millones de personas en 57 municipios del país han sido afectadas por el desastre.