NEPAL RETOMA LA CALMA TRAS DISTURBIOS Y NOMBRA A SU PRIMERA MINISTRA INTERINA

La capital fue protagonista de violentas protestas contra el gobierno que terminaron con el Parlamento en llamas y la dimisión del primer ministro.

Con la reapertura de comercios, templos y la retirada paulatina de soldados y tanques de las calles, Nepal comenzó este sábado a dejar atrás los violentos disturbios que sacudieron al país durante la última semana. La relativa normalidad regresó un día después del nombramiento de Sushila Sarki como primera ministra interina, una decisión que busca calmar las tensiones políticas y sociales.

Durante la jornada, la capital Katmandú evidenció signos de recuperación: tiendas abrieron sus puertas, fieles acudieron nuevamente a los templos, y el tránsito volvió a fluir con mayor regularidad. La presencia militar se redujo notablemente, aunque persiste una vigilancia discreta como medida de prevención.

Los disturbios, que estallaron días atrás por causas aún bajo investigación oficial, dejaron un saldo de enfrentamientos violentos, daños materiales y un ambiente de incertidumbre. La comunidad internacional observó con preocupación el desarrollo de los hechos.

El nombramiento de Sushila Sarki, quien se convierte en la primera mujer en asumir como jefa de gobierno interina en Nepal, ha sido recibido con esperanza por amplios sectores de la sociedad. Su llegada al cargo marca un hito político y se interpreta como un intento del gobierno de restaurar la estabilidad institucional.

Según reportes de la agencia AFP, las autoridades levantaron el toque de queda impuesto en los días más críticos de la crisis, permitiendo así el restablecimiento de actividades cotidianas.

Organismos defensores de los derechos humanos han solicitado una investigación transparente sobre los hechos violentos y garantías para evitar nuevas tensiones.

Mientras tanto, la atención está puesta en los próximos pasos del gobierno interino y en la respuesta de la ciudadanía a esta nueva etapa política que comienza para Nepal.