
El fallecimiento de José Mujica, expresidente de Uruguay (2010-2015), ha conmovido a la región y al mundo entero, con numerosas muestras de afecto y respeto por su legado de lucha social, humildad y compromiso con la justicia.
El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, quien compartió militancia con Mujica en el Movimiento de Participación Popular, destacó su profundo amor por su pueblo en un mensaje publicado en X:
“Te vamos a extrañar mucho, viejo querido. Gracias por todo lo que nos diste y por tu profundo amor a tu pueblo”.
Líderes de la región expresaron su sentir. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, recordó a Mujica como “un gran revolucionario”, mientras que el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, subrayó la conexión entre la vida de Mujica y la lucha contra las dictaduras militares y por la integración latinoamericana:
“Su extraordinaria vida recuerda la oscura era de las dictaduras militares apadrinadas por Washington, pero también la esperanzadora etapa de las izquierdas en el poder”.
Silvio Rodríguez, músico cubano y amigo cercano de Mujica, expresó con emotividad:
“No crean que es adiós; sólo es un saludo para siempre”.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, consideró a Mujica como “uno de los más importantes humanistas de nuestro tiempo”, mientras que el mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, lo definió como “un hombre humilde e incansable luchador social”.
En Honduras, Xiomara Castro destacó su coherencia y el ser un referente de la América Latina, y en Guatemala, Bernardo Arévalo lo recordó como un ejemplo de grandeza. Gabriel Boric, presidente de Chile, resaltó la convicción de Mujica de que “mientras nos palpite el corazón y haya injusticia en el mundo, vale la pena seguir luchando”. Para Luis Arce, presidente de Bolivia, Mujica fue “un verdadero faro de esperanza, humildad y lucha por la justicia social”.
Internacionalmente, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, destacó la vida dedicada a la lucha por un mundo mejor, mientras que el líder de la izquierda francesa, Jean-Luc Mélenchon, lo recordó con afecto:
“Gracias por todo el valor que nos has dado, gracias por el ejemplo. Adiós, Pepe. Caminas con la luz de nuestra lucha”.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, también envió sus condolencias, resaltando la humildad con la que Mujica gobernó:
“Eligió la sencillez sobre el privilegio”.
Finalmente, el líder nacionalista vasco Arnaldo Otegi compartió su homenaje:
“Tu viejo pueblo vasco jamás te olvidará, Pepe”.
El legado de José Mujica continúa inspirando a generaciones en todo el mundo, un hombre cuya vida de lucha, humildad y compromiso con el bienestar social nunca será olvidada.