Aunque la lesión fue seria, Tatum no pierde la esperanza de volver a jugar antes del final de la temporada.

Lo que parecía una noche más de intensidad en los playoffs de la NBA terminó convirtiéndose en una pesadilla para Jayson Tatum. El astro de los Boston Celtics y reciente campeón de la liga en 2024 sufrió la rotura del tendón de Aquiles en los últimos minutos de un reñido partido contra los Knicks de Nueva York, dejando una imagen que conmocionó al mundo del baloncesto: Tatum retorciéndose de dolor en el Madison Square Garden, antes de ser retirado en camilla con la cabeza entre las manos.
La lesión fue un duro golpe para el seis veces All-Star, que enfrentó de inmediato el temor por su futuro en la liga. “Lo supe de inmediato cuando caí al suelo y me toqué la pantorrilla… Pensé: ¿qué sigue? ¿He terminado? ¿Voy a ser el mismo? ¿Me van a traspasar?”, confesó recientemente en una entrevista con CNN Sports.
Cuatro meses después, Tatum no se da por vencido. Aunque su recuperación aún está en curso y no estará listo para el inicio de la temporada, el alero de 27 años mantiene viva la esperanza de volver a las duelas en algún momento del campeonato. “No he descartado jugar esta temporada. Diré que no estoy en rehabilitación seis días a la semana sin motivo”, afirmó.
La rotura del tendón de Aquiles es una de las lesiones más temidas en el deporte profesional, con tiempos de recuperación que van de nueve meses a un año. Tatum ya suma 19 semanas de trabajo físico, en un proceso que ha sido tanto físico como emocional.
“Mentalmente, ha sido un viaje muy emotivo… Entender que no estaré listo para el inicio de la temporada es difícil de aceptar y algo a lo que no estoy acostumbrado”, reconoció el jugador, quien nunca ha disputado menos de 64 partidos en una campaña desde que llegó a la NBA.
Para aliviar el dolor, Tatum ha utilizado Journavx, un medicamento no opioide que, según dijo, le ha permitido sobrellevar mejor la rehabilitación. “Me funcionó y me alivió el dolor. Quiero que la gente sepa que tienen opciones y deberían hablar con su médico”, declaró.
Con un nuevo dueño al frente del equipo, Bill Chisholm, y una plantilla que aún gira en torno al talento de Tatum, los Celtics esperan con ansias el regreso de su estrella. Mientras tanto, él continúa su batalla personal fuera de las canchas, con la vista puesta en volver más fuerte que nunca.