Japón ejecuta a Takahiro Shiraishi, el llamado ‘asesino de Twitter’

El Gobierno japonés confirmó la ejecución de Takahiro Shiraishi, conocido como el “asesino de Twitter”, quien fue condenado a muerte en 2020 por asesinar y descuartizar a nueve personas, la mayoría mujeres jóvenes que expresaban pensamientos suicidas en redes sociales.
El ministerio de Justicia informó este jueves que Shiraishi fue ahorcado en el Centro de Detención de Tokio, en la que es la primera ejecución capital en Japón desde 2022. El ministro Keisuke Suzuki firmó la orden a principios de semana, aunque no presenció la ejecución, en línea con el protocolo habitual del país.
El caso que conmocionó a Japón
Shiraishi, de 34 años, fue arrestado en octubre de 2017, luego de que la policía encontrara partes de cuerpos humanos almacenadas en contenedores frigoríficos en su departamento en Zama, cerca de Tokio.
Utilizaba Twitter para contactar a personas vulnerables, principalmente mujeres entre 15 y 26 años, prometiéndoles ayuda para suicidarse. En lugar de eso, las asesinó y desmembró.
El caso provocó una fuerte reacción nacional sobre el uso de redes sociales y el tratamiento del suicidio en Japón, país que enfrenta altas tasas de suicidio, especialmente entre jóvenes.
Debate sobre la pena de muerte
La ejecución de Shiraishi reaviva el debate sobre la pena capital en Japón. Según el ministro Suzuki, el castigo es justificado dada la gravedad del crimen: “Este caso causó un daño devastador y envió ondas de choque a través de la sociedad”.
A pesar de la creciente oposición, una encuesta reciente del Gobierno mostró que la mayoría de la población continúa apoyando la pena de muerte. Japón, junto con Estados Unidos, es uno de los dos países del G7 que aún la mantiene.
Actualmente, 105 personas están condenadas a muerte en Japón, de las cuales 49 han solicitado un nuevo juicio. La práctica japonesa establece que las ejecuciones se llevan a cabo en secreto y que los reclusos son notificados sólo horas antes.
La última ejecución antes de esta fue en julio de 2022, cuando fue ahorcado un hombre condenado por el ataque de 2008 en Akihabara, que dejó siete muertos.