La prueba que será restituida incluye modificaciones sustanciales en comparación con la versión vigente desde 2008:

El Gobierno de Estados Unidos anunció este miércoles un importante giro en su política migratoria al restituir el examen de educación cívica para la naturalización que implementó el expresidente Donald Trump durante su primer mandato. Con esta medida, el proceso para obtener la ciudadanía estadounidense se vuelve más exigente, afectando a miles de inmigrantes que aspiran a convertirse en ciudadanos.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) confirmó, a través de una notificación en el Registro Federal, que a partir del 20 de octubre de 2025 comenzará a aplicar nuevamente el examen que estuvo vigente entre diciembre de 2020 y abril de 2021, antes de ser revertido por la administración de Joe Biden.
“Al garantizar que solo puedan naturalizarse aquellos extranjeros que cumplan con todos los requisitos de elegibilidad (…), el pueblo estadounidense puede estar seguro de que quienes se unen a nosotros como conciudadanos están completamente asimilados”, expresó Matthew Tragesser, portavoz del USCIS, en un comunicado oficial.
¿Qué cambia con el nuevo examen?
La prueba que será restituida incluye modificaciones sustanciales en comparación con la versión vigente desde 2008:
Número de preguntas: el banco de preguntas aumenta de 100 a 128.
Cantidad de preguntas en el examen: se pasa de 10 a 20 preguntas seleccionadas al azar.
Criterios de aprobación: el aspirante deberá responder correctamente al menos 12 de las 20 preguntas, frente a las 6 de 10 que se exigían anteriormente.
El USCIS argumenta que estos cambios buscan garantizar una evaluación más rigurosa del conocimiento que los solicitantes tienen sobre la historia, el gobierno y los principios democráticos de Estados Unidos.
Endurecimiento general de las políticas migratorias
Este anuncio se suma a otras acciones recientes de la agencia para endurecer los requisitos migratorios en distintas áreas, incluyendo naturalización, residencias y visas. Entre las medidas más polémicas están:
El regreso de las “verificaciones vecinales”, una práctica usada en el pasado para investigar el entorno del solicitante.
La implementación de un control más estricto sobre la “buena conducta moral”.
La revisión de redes sociales para identificar posibles posturas “antiestadounidenses”.
Un examen con historia política
El examen de 2020 fue desarrollado bajo la administración Trump con el objetivo de reforzar el proceso de naturalización. En aquel momento, el USCIS aseguró que la revisión buscaba “asegurar un conocimiento adecuado de la historia y los principios estadounidenses”. Sin embargo, apenas unos meses después de su implementación, el presidente Biden ordenó su cancelación en febrero de 2021, restaurando la versión anterior de 2008.
Ahora, cinco años después, el retorno del examen marca una nueva fase en la política migratoria estadounidense, con un enfoque más estricto y alineado con las posturas conservadoras en materia de inmigración.