El legendario baterista del trío texano falleció en su rancho a los 77 años, dejando más de medio siglo de legado en el rock y una inolvidable paradoja estética.

Frank Beard, legendario baterista original del trío texano ZZ Top, falleció este martes a los 77 años en su rancho de Texas. Con su partida, el rock despide a una figura fundamental que sostuvo el ritmo de la agrupación durante más de medio siglo y que paradójicamente pasó a la historia por ser el único miembro de la banda que no llevaba la icónica barba larga.
La noticia sacudió al mundo de la música y fue confirmada por Billy Gibbons, cantante y guitarrista de la formación, quien dedicó un emotivo mensaje en redes sociales para despedir a su compañero de mil batallas:
“Hoy, Elwood (Francis) y yo perdimos a un gran amigo y colaborador, y el mundo perdió a uno de los bateristas más innovadores por naturaleza y a un gran y verdadero hijo de Texas”.
El “backbeat” que puso a bailar al mundo
En su despedida, Gibbons enfatizó el papel crucial de Beard en la identidad sonora que convirtió a ZZ Top en un fenómeno global. El guitarrista recordó su “característico backbeat” —ese acento rítmico intencional en los tiempos débiles del compás que daba sostén al blues rock de la banda— y aseguró que su precisión en las baquetas fue la pieza clave para “mantener a ZZ Top en la cima” durante décadas.
Con la muerte de Beard, el trío pierde a su motor rítmico histórico, dejando un vacío irreparable en la historia del rock norteamericano y un legado musical que continuará marcando el compás para futuras generaciones.
