Cofepris aclara que los análisis de laboratorio resultaron negativos y mantiene bajo investigación otras alertas alimentarias internacionales.

El Gobierno de México rechazó que exista evidencia científica que confirme a la lechuga producida en Guanajuato como la fuente de un brote de ciclosporiasis registrado en Estados Unidos, el cual ha provocado miles de contagios y dos muertes asociadas a padecimientos preexistentes.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, el titular de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), Víctor Hugo Borja, explicó que la alerta de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) se basa en entrevistas epidemiológicas a pacientes de restaurantes de comida rápida, las cuales rastrearon el producto hasta una planta de la empresa Taylor Farms en Guanajuato.
Resultados de las inspecciones
Ante la notificación, las autoridades sanitarias mexicanas realizaron una inspección directa en la planta de Taylor Farms y analizaron muestras clave:
Cinco muestras de lechugas enteras.
Cinco muestras de lechuga procesada.
Muestras del agua empleada en las instalaciones.
Todos los análisis de laboratorio resultaron negativos para el parásito. “Lo que nos reportan son hipótesis, no cuestiones confirmadas. De tal manera que la hipótesis no se confirma con estos resultados”, afirmó Borja, precisando que la planta detuvo sus operaciones de forma preventiva mientras concluye su evaluación de riesgo.
Otras investigaciones sanitarias activas
El comisionado detalló que México mantiene abiertos otros protocolos de vigilancia alimentaria ante alertas internacionales recibidas desde 2020:
Quintana Roo (Ciclosporiasis): Tras un aviso de Reino Unido por contagios en viajeros, se inspeccionaron 16 hoteles y se analizan 32 muestras de alimentos y 11 de agua.
Sinaloa y Nuevo León (Salmonela): Se investiga la relación de chiles serranos con un brote en EE. UU., con muestras tomadas en una empacadora de Nuevo León y campos agrícolas de Escuinapa, Sinaloa.
Borja reiteró que, aunque las investigaciones epidemiológicas internacionales continúan abiertas, el origen mexicano en el caso de la lechuga no ha sido comprobado.
