Los arrecifes de las islas Houtman Abrolhos mostraron muy poco blanqueamiento durante una ola de calor marina extrema, un hallazgo que ofrece esperanza para la conservación de corales frente al cambio climático.

Un grupo de arrecifes en Australia Occidental ha sorprendido a la comunidad científica por su resistencia al calor extremo. Investigadores de James Cook University, la University of Western Australia y Edith Cowan University han estudiado los corales de las islas Houtman Abrolhos, un archipiélago situado en el océano Índico, frente a la costa de Geraldton. Durante 2025, una intensa ola de calor marina provocó blanqueamiento y mortalidad coralina en amplias zonas de la costa occidental australiana, pero estos arrecifes apenas mostraron señales de daño. El hallazgo no elimina la urgencia de actuar contra el cambio climático, pero sí aporta una noticia esperanzadora: algunos arrecifes pueden funcionar como refugios naturales y ayudar a entender cómo proteger mejor los ecosistemas coralinos.
Refugio coralino
La ola de calor marina de 2025 fue una de las más graves registradas en Australia Occidental. Según la investigadora Kate Quigley, primera autora del estudio, las temperaturas estuvieron “fuera de escala” durante ocho meses y alcanzaron niveles que el equipo considera catastróficos.
“La lucha no ha terminado y, si actuamos ahora frente al cambio climático, podremos salvar lugares increíbles como este”.
Por eso, los científicos esperaban encontrar daños importantes al llegar a las islas Houtman Abrolhos. En otras zonas, como Ningaloo Reef, el calentamiento había blanqueado grandes extensiones de coral. Sin embargo, al sumergirse en los arrecifes de Abrolhos, el equipo encontró un escenario muy distinto.
“Nos preparamos para ver mucho blanqueamiento y mortalidad”, explicó Quigley. “Pero nos sorprendió gratamente comprobar que en realidad había muy poco blanqueamiento”.
Una posible explicación está en la ubicación del archipiélago. Las islas Abrolhos se encuentran en una zona de transición entre ecosistemas tropicales y templados, donde conviven especies propias de aguas cálidas y frías. Esa mezcla podría haber favorecido corales más acostumbrados a condiciones variables.
Resistencia marina
Para comprobar si la resistencia observada en el mar era real, los investigadores llevaron al laboratorio muestras de tres especies de coral con funciones distintas dentro del arrecife: especies que construyen su estructura, especies que la consolidan y especies que la rellenan.
En las pruebas controladas, los resultados fueron muy superiores a lo esperado. Los corales mostraron una resistencia al blanqueamiento 3,7 veces mayor, sobrevivieron casi cuatro veces más tiempo bajo estrés térmico y mantuvieron la eficiencia fotosintética hasta 22 veces mejor de lo previsto.
La clave podría estar en las algas simbióticas que viven dentro de los corales y les proporcionan energía. Según Quigley, las mediciones fotosintéticas indican que estos simbiontes son especialmente resistentes, algo que podría explicar por qué los corales de Abrolhos aguantaron temperaturas que dañaron a otros arrecifes.
El hallazgo también tiene valor porque los investigadores creen que podrían existir menos de diez lugares similares en todo el mundo. Identificar y proteger estos refugios puede ser una especie de seguro natural para el futuro de los arrecifes.
Esperanza prudente
Los científicos insisten en que la existencia de corales resistentes no debe interpretarse como una solución automática. Los arrecifes siguen siendo muy vulnerables al calentamiento global, la acidificación del océano, la contaminación y otros impactos humanos.
Aun así, estudiar lugares como Houtman Abrolhos puede ayudar a entender qué mecanismos permiten a algunos corales tolerar mejor el calor. Ese conocimiento podría orientar estrategias de conservación, restauración y selección de zonas prioritarias para proteger.
Quigley resume el mensaje con prudencia y esperanza: “La lucha no ha terminado y, si actuamos ahora frente al cambio climático, podremos salvar lugares increíbles como este”. También recuerda que reducir las emisiones de gases de efecto invernadero debe seguir siendo la prioridad.
Todavía existen arrecifes capaces de resistir condiciones extremas y ofrecer pistas valiosas para el futuro. En medio de un panorama preocupante para los corales del mundo, las islas Abrolhos demuestran que proteger los refugios naturales puede marcar la diferencia.
