Los mosquitos han existido mucho antes que los humanos, pero evolucionaron para alimentarse de su sangre.

Los mosquitos no siempre han sentido afinidad por la sangre humana, en parte porque estos diminutos pero peligrosos insectos han existido mucho antes que los humanos.
Según un nuevo estudio, determinar cuándo los mosquitos cambiaron su preferencia por la sangre humana podría brindar una nueva perspectiva sobre la propagación de los primeros ancestros humanos por el mundo.
El análisis genético reveló que ciertos mosquitos recolectados en el sudeste asiático, incluidos algunos capaces de transmitir la malaria, probablemente evolucionaron en respuesta a la presencia de nuestros primeros ancestros, u homínidos, en la región hace entre 2,9 y 1,6 millones de años, lo que podría respaldar algunas hipótesis sobre cuándo los humanos prehistóricos llegaron a la zona.
Tradicionalmente, los científicos se han basado en evidencia fósil y fuentes de ADN antiguo para trazar la cronología y la ubicación de los humanos prehistóricos durante su expansión fuera de África. Sin embargo, estos rastros físicos a menudo se pierden en el tiempo.
Métodos no arqueológicos, como la secuenciación de ADN y la modelización informática, podrían ayudar a rastrear la huella humana en entornos como los climas húmedos y tropicales del Sudeste Asiático, donde las condiciones aceleran la descomposición de los restos.
Diferentes grupos de investigadores han debatido durante décadas si los primeros ancestros humanos, como el Homo erectus, llegaron al sudeste asiático hace alrededor de 1,8 o 1,3 millones de años, debido a la escasez del registro fósil.
“Creo que es tan difícil y desafiante reconstruir esa historia que realmente tenemos que recurrir a diversas fuentes de información”, declaró Walton. “Lo que podemos obtener de mosquitos, fósiles o genomas humanos es, a su manera, limitado. Por lo tanto, intentar unirlos y ver cuándo coinciden es lo que puede hacer la diferencia”.