El presidente del Gobierno se ha ofrecido a hablar con Delcy Rodríguez y con la oposición venezolana y acusa a Washington de “cambiar un Gobierno para apropiarse de los recursos naturales” del país

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha señalado este martes, tres días después de la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro por orden del presidente de EE UU, Donald Trump, que “una ilegitimidad no puede ser respondida por una ilegalidad” y ha criticado una operación cuyo objetivo es “cambiar un Gobierno para apropiarse de los recursos naturales” del país.
“El Gobierno de España, desde el primer momento, nunca reconoció al Gobierno de Maduro, porque su elección fue ilegítima, y por ese motivo no puede reconocer la legitimidad de una acción que viola el derecho internacional y cuyo objetivo no parece ser otro que cambiar un Ejecutivo para apropiarse de sus recursos naturales”, ha dicho.
Pedro Sánchez ha hecho estas declaraciones en una rueda de prensa en París tras participar en la reunión organizada por el presidente francés, Emmanuel Macron, de la llamada Coalición de Voluntarios, la treintena de países dispuestos a dar garantías a Ucrania cuando acabe la guerra iniciada por Rusia.
Es la primera vez que el presidente español se pronuncia sobre lo ocurrido el sábado en Venezuela, aunque ya había manifestado a través de la red X la postura del Gobierno, que “España no reconoció al régimen de Maduro, pero tampoco reconocerá una intervención que viola el derecho internacional”.
Para Sánchez, lo ocurrido en Caracas ”es un precedente muy peligroso, que nos recuerda a agresiones pasadas y que nos arroja a un mundo de incertidumbre con otras invasiones guiadas” por el interés económico, ha insistido. Ha añadido que “aunque hay gente a la que le puede parecer que estos son solo palabras, estas son importantes, sobre todo cuando hablamos de diplomacia frente a la ley de la selva, del más fuerte, es lo que debemos defender”.
“Lo haremos aun a sabiendas de que puedan molestar a algunos, sin respecto a la soberanía nacional no puede haber prosperidad en corto medio y largo plazo y tampoco estabilidad”, ha insistido.
El tema venezolano ha eclipsado el ucranio en la reunión convocada por Macron y, en un comunicado conjunto emitido esta mañana, países como Alemania, Francia, España, Italia, Reino Unido han respaldado a Dinamarca ante las amenazas de Donald Trump de anexionarse Groenlandia. “No podemos aceptar que se amenace la integridad territorial de un Estado europeo como es Groenlandia, no podemos aceptarlo y no vamos a callarnos antes violaciones que se están produciendo”, ha reaccionado Sánchez.
El dirigente español se ha ofrecido a tener una interlocución con la oposición venezolana y también con la recién nombrada presidenta, Delcy Rodríguez, la exnúmero dos de Maduro y apoyada por Washington. “España puede tener un papel para que haya una transición” que culmine “en unas elecciones libres y limpias donde el pueblo venezolano pueda votar y decidir”, ha dicho el presidente español.
Sobre la tibia respuesta de la Unión Europea, que emitió una declaración conjunta día y medio después de la captura de Maduro y en la que no criticaba las acciones de EE UU, Sánchez justificó que en Europa “puede tener distintos matices” y que “España ha ido más allá que otros países europeos, pero el compromiso con el orden internacional es algo que caracteriza a Europa y ha formado parte del posicionamiento europeo desde la operación militar” de Washington.
Sánchez se ha defendido de las críticas de PP, que acusa al Gobierno de sostener al mandatario venezolano, y ha asegurado que en España se han dado 200.000 permisos de residencia a oposición venezolana precisamente por ser perseguidos. “Es curioso que las personas que salen de Venezuela donde deciden ir es a España”, ha dicho.
“El compromiso del Gobierno ha sido claro desde el principio, no reconocemos a Maduro y que no se respetase el resultado de las elecciones. Una ilegitimidad no puede ser respondida con una ilegalidad, que es lo que ha sucedido estos días en Caracas”, ha dicho Sánchez, que cree que ahora “se tiene que abrir un proceso de diálogo sobre el futuro de Venezuela entre venezolanos, que sean ellos los que decidan en unas elecciones quién tiene que ser su presidente”.