Durante su ausencia, les sustrajeron equipo esencial para sus presentaciones artísticas en comunidades rurales.

La compañía de teatro itinerante El Carretón del Desierto, integrada por los artistas europeos Kasia Sek (Polonia) y Jaime Hevia (España), fue víctima de un robo en su vivienda ubicada en la comunidad de Presa de Santa Gertrudis, municipio de Charcas, mientras se encontraban de visita familiar en Europa.
Entre lo sustraído se encuentran títeres artesanales, instrumentos musicales, equipo eléctrico, ropa, herramientas de trabajo, cobijas y hasta los bidones que utilizaban para almacenar agua. El robo ocurrió en dos días consecutivos, el 17 y 18 de septiembre, cuando personas desconocidas forzaron chapas y candados para entrar a la propiedad.
Desde hace más de 20 años, El Carretón del Desierto ha recorrido comunidades rurales del semidesierto de San Luis Potosí y Zacatecas con un espectáculo gratuito dirigido a las infancias, transportado en un carretón jalado por un caballo. El proyecto artístico y cultural ha ganado reconocimiento en diversas zonas del altiplano mexicano.
En entrevista telefónica con La Jornada, realizada desde el Estrecho de Gibraltar, Jaime Hevia lamentó la situación:
“Me llamaron del rancho, sobre lo que no nos ha pasado en 20 años… nos entraron a los cuartos, rompieron los candados, pues ya sabes, un robo”.
Entre los objetos robados se encuentran un violín, una guitarra, un acordeón, un tambor y una pequeña planta de luz que la compañía utilizaba en sus giras rurales. Además, se llevaron algunos de los 60 títeres y marionetas artesanales fabricados por los propios artistas, aunque varios fueron dejados tirados y rotos, como si los ladrones buscaran algo de valor económico entre ellos.
A pesar del golpe emocional y material, Hevia destacó el apoyo solidario recibido por parte de su comunidad local:
“La gente de nuestro rancho ha estado ayudando mucho, recogieron los títeres, arreglaron las puertas… dentro de todo, eso nos reconforta”.
Uno de los aspectos más dolorosos del robo fue la destrucción de algunas marionetas emblemáticas, como las que conforman la Familia Nudo, personajes centrales del repertorio teatral de la compañía.
La noticia del robo llega justo cuando El Carretón del Desierto se prepara para participar en la próxima edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, programada para noviembre. Kasia, Jaime y su hijo Antón —quien a sus seis años ya participa tocando la trompeta y representando pequeñas escenas— esperan regresar pronto a México para reconstruir parte del material perdido y reparar lo dañado.
Además, la compañía se encuentra a la espera de una resolución sobre una beca del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA), la cual podría brindar un respiro económico para continuar con su labor artística y comunitaria.
“Nos ha robado como un cómico errante, lo más miserable. Pero seguimos… porque lo más que tenemos es puro: los títeres, los libros, el arte”, concluyó Jaime Hevia.
