La Asamblea General aplaudió el gesto, que París calificó como una derrota para Hamás y el antisemitismo.

En un momento histórico durante la apertura de una conferencia internacional en la sede de las Naciones Unidas, el presidente francés Emmanuel Macron anunció oficialmente el reconocimiento del Estado de Palestina por parte de Francia. El anuncio fue recibido con aplausos en la Asamblea General, marcando un giro significativo en la postura diplomática del país europeo.
“Este reconocimiento es para afirmar que el pueblo palestino es un pueblo que nunca dice adiós a nada”, expresó Macron, citando al poeta palestino Mahmud Darwish, en un discurso que destacó la riqueza cultural e histórica de Palestina. El mandatario enfatizó que este paso busca afirmar la dignidad y los derechos legítimos del pueblo palestino sin menoscabar los de Israel.
“Este reconocimiento no quita nada a Israel”, aseguró Macron, añadiendo que Francia ha apoyado al Estado israelí desde su creación y que continuará haciéndolo.
El presidente francés también fue enfático al señalar que la medida representa una derrota para el grupo Hamás y para “todos aquellos que fomentan el antisemitismo y alimentan las obsesiones antisionistas que buscan la destrucción del Estado de Israel”.
Un giro con gran peso internacional
El reconocimiento de Palestina por parte de Francia reviste una enorme relevancia geopolítica. Francia alberga la mayor comunidad judía de Europa, ha sido tradicionalmente uno de los aliados más cercanos de Israel y es una potencia global con asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.
La decisión también se inscribe en un contexto de esfuerzos renovados por revivir la solución de los dos Estados. Durante años, el reconocimiento de Palestina ha sido una cuestión sensible en la política internacional. Sin embargo, Macron ya había dado señales de este giro diplomático. En febrero de 2024 declaró que el reconocimiento “ya no era un tabú”, y en julio envió una carta al presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás, anticipando su decisión.
Con este gesto, Francia se suma a otros países que ya han reconocido a Palestina como Estado soberano, en un momento de creciente presión internacional por una solución política al prolongado conflicto israelí-palestino.