En una ceremonia histórica celebrada este domingo en la Plaza de San Pedro, el Papa León XIV canonizó oficialmente a Carlo Acutis, joven italiano de 15 años fallecido en 2006 y conocido como el “santo milenial”, convirtiéndolo en el primer santo perteneciente a la generación digital.

Miles de fieles provenientes de todo el mundo se congregaron en el Vaticano para presenciar la primera canonización del nuevo pontífice, quien elevó a los altares tanto a Acutis como al beato Pier Giorgio Frassati, figura emblemática de la juventud católica del siglo XX. El acto fue acompañado por una liturgia vibrante, marcada por la participación activa de jóvenes, música contemporánea y testimonios de conversión inspirados por el nuevo santo.
“Carlo nos muestra que la santidad no es cosa del pasado ni está reservada a una élite espiritual. Él supo evangelizar desde su computadora y vivir con alegría el Evangelio en su corta vida”, expresó el Papa León XIV durante la homilía.
La canonización fue posible tras el reconocimiento, por parte de la Santa Sede, de dos milagros atribuidos a la intercesión de Acutis. El segundo milagro fue aprobado en mayo de 2024 por el Papa Francisco, poco antes de su fallecimiento. Originalmente, la ceremonia estaba prevista para el Jubileo de los Jóvenes en abril de 2025, pero fue pospuesta debido al cambio de pontificado.
Carlo Acutis murió de leucemia en 2006 y fue beatificado en 2020. En vida, utilizó sus habilidades informáticas para crear una exposición online sobre los milagros eucarísticos, que ha recorrido más de 10,000 parroquias en todo el mundo. Su tumba, ubicada en Asís, se ha convertido en un punto de peregrinación juvenil. Su cuerpo, expuesto en una urna de cristal, luce jeans, zapatillas deportivas y una sudadera, en un símbolo de cercanía con las nuevas generaciones.
El joven es ahora considerado el patrono de los internautas, programadores y evangelizadores digitales. Su vida y testimonio inspiran a una nueva ola de jóvenes católicos comprometidos con la fe y la tecnología.
Con esta canonización, el Papa León XIV marca un nuevo capítulo en la historia de la Iglesia, reforzando su intención de acercarse a la juventud global, cada vez más influida por el mundo digital.