La Secretaría de Educación Pública (SEP) ofreció este jueves una disculpa pública a las víctimas de abuso sexual infantil ocurrido en el Jardín de Niños Marcelino de Champagnat, donde al menos 18 menores fueron agredidos por un trabajador del plantel entre los años 2010 y 2011.

Durante el acto protocolario, autoridades de la SEP reconocieron la responsabilidad del Estado mexicano por las omisiones y negligencias institucionales que permitieron la comisión de estos delitos, así como la falta de atención adecuada a las denuncias presentadas por padres y madres de familia.
La disculpa se dio como parte de una medida de reparación impulsada por la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), tras más de una década de lucha legal por parte de las familias afectadas.
“Reconocemos que el Estado falló en su deber de proteger a niñas y niños bajo su resguardo. Expresamos nuestro profundo pesar por el daño causado y reiteramos nuestro compromiso de que esto no vuelva a ocurrir”, expresó una representante de la SEP durante el evento.
El agresor fue condenado por delitos de violación y abuso sexual infantil, sin embargo, las víctimas y sus familias han denunciado que la respuesta institucional fue lenta y deficiente, permitiendo que los abusos continuaran durante meses.
Organizaciones de derechos humanos señalaron que el caso evidenció graves fallas estructurales en la prevención y atención del abuso sexual en centros educativos, tanto públicos como privados. En este sentido, la SEP se comprometió a revisar y fortalecer los protocolos de actuación frente a este tipo de casos.
Al tomar la palabra, familiares de las víctimas agradecieron el acto, aunque señalaron que ninguna disculpa puede borrar el sufrimiento vivido.
“Esta disculpa llega tarde. Nuestros hijos vivieron un infierno que pudo haberse evitado. Hoy lo decimos de nuevo: no fue un caso aislado, fue una cadena de omisiones”, declaró una madre afectada.
El caso del kínder Marcelino de Champagnat se ha convertido en un emblema de la lucha contra la violencia sexual infantil en espacios escolares y ha sido citado por organismos internacionales como ejemplo de violaciones a los derechos de la infancia.