Gobernador de Illinois y alcalde de Chicago rechazan la amenaza de Trump de enviar la Guardia Nacional a la ciudad.

El gobernador de Illinois, J.B. Pritzker, y el alcalde de Chicago, Brandon Johnson, rechazaron categóricamente la amenaza del presidente Donald Trump de desplegar la Guardia Nacional en Chicago para combatir la violencia y la delincuencia. Trump calificó a Chicago como un “desastre” y criticó duramente a Pritzker y Johnson, ambos demócratas, a quienes tachó de “incompetentes” durante una conferencia de prensa en la que anunció que el gobierno federal asumirá el control de la fuerza policial en Washington D.C.
Trump invocó la Sección 740 de la Ley de Autonomía del Distrito de Columbia para emitir una orden ejecutiva que declara una “emergencia criminal” en Washington D.C. y autoriza el despliegue de soldados de la Guardia Nacional en las calles de la capital estadounidense.
“Nuestra capital ha sido tomada por pandillas violentas y criminales sanguinarios, turbas errantes de jóvenes desenfrenados, drogadictos y personas sin hogar, y no vamos a permitir que esto vuelva a suceder. No lo vamos a tolerar”.
Además, advirtió que otras ciudades también enfrentan problemas similares y mencionó que “Chicago está en mal estado”. “No vamos a perder nuestras ciudades por esto. Esto irá más allá; estamos empezando con mucha fuerza en D.C.”, añadió.
El gobernador J.B. Pritzker respondió de inmediato, haciendo referencia a la Ley Posse Comitatus, que limita el uso de fuerzas militares en labores civiles, y afirmó que el gobierno federal no tiene la autoridad para enviar soldados a ciudades estadounidenses con el fin de controlar la seguridad pública.
“No me sorprende que sugiera violar la ley; lo ha hecho muchas veces”, declaró Pritzker, quien ha sido un crítico constante de Trump. Illinois es un estado “santuario” que protege a inmigrantes indocumentados, lo que ha generado tensiones con el expresidente. Durante su primera administración, el Concejo Municipal de Chicago llegó a declarar a Trump “persona no grata” debido a sus ataques contra inmigrantes, especialmente mexicanos.
Por su parte, el alcalde Brandon Johnson emitió un comunicado rechazando la intervención federal y advirtió que enviar a la Guardia Nacional solo desestabilizaría la ciudad y socavaría los esfuerzos locales de seguridad pública.
“Desde mi primer día en el cargo, la seguridad pública ha sido nuestra principal prioridad. En tan solo dos años, hemos logrado un progreso histórico, reduciendo los homicidios en más de un 30 % y los tiroteos en casi un 40 % en el último año”.
El alcalde también denunció recortes recientes realizados por la administración Trump en fondos para programas de prevención de violencia en ciudades como Chicago. Dijo que se eliminaron 158 millones de dólares adicionales, sumándose al desmantelamiento de la Oficina para la Prevención de la Violencia con Armas y la cancelación de más de 800 millones de dólares en subvenciones a nivel nacional.
Trump manifestó su intención de que otras ciudades con problemas similares, como Los Ángeles y Nueva York, sigan su ejemplo y tomen medidas para “autolimpiarse”. Además, hizo un comentario sobre Pritzker, uno de sus críticos más duros, insinuando que podría tener aspiraciones presidenciales para 2028:
“He notado que ha perdido un poco de peso, así que quizá tenga una oportunidad, ¿sabes?”.
“¡Donald, gracias por el cumplido! No le mintamos al público, ambos sabemos que no tienes autoridad para tomar el control de Chicago. Por cierto, ¿dónde están los archivos de Epstein?”.
Pritzker, quien está cumpliendo su segundo mandato como gobernador, señaló recientemente que está enfocado en buscar un tercer mandato en 2026, aunque no descartó la posibilidad de una candidatura presidencial en el futuro.