Sheinbaum reitera rechazo a la pena de muerte

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó este miércoles la postura histórica de México en contra de la pena de muerte, luego de que el gobierno de Estados Unidos anunciara que no buscará la pena capital para tres narcotraficantes mexicanos detenidos: Ismael “El Mayo” Zambada, Rafael Caro Quintero y Vicente Carrillo Fuentes “El Viceroy”.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum subrayó que el gobierno mexicano no avala la pena de muerte en ningún caso y bajo ninguna circunstancia, y recordó que los tratados de extradición firmados por México prohíben esta sanción.
“Nosotros estamos en contra de la pena de muerte, no importa el delito. No es algo con lo que coincidimos, y es parte de la política mexicana, no una decisión personal”, declaró la mandataria.
Sheinbaum aclaró que su gobierno no participa ni interfiere en los acuerdos que pueda realizar el Departamento de Justicia de Estados Unidos, y dijo desconocer si existe algún tipo de negociación en torno a los casos de los capos detenidos.
“No tenemos información sobre algún tipo de acuerdo, y si lo hay, es una decisión del gobierno de Estados Unidos”, puntualizó.
La Presidenta reiteró que México seguirá cumpliendo con los tratados internacionales, siempre y cuando se respeten las leyes nacionales, y que cualquier colaboración con el gobierno estadounidense buscará el beneficio del pueblo mexicano.
En otro tema, Sheinbaum fue cuestionada sobre presuntas llamadas desde la embajada de Estados Unidos a asesores políticos mexicanos para obtener información sobre Eduardo Verástegui, político ligado a movimientos de ultraderecha.
La mandataria dijo no tener conocimiento de tales acciones y aseguró que, hasta el momento, el embajador Ronald Johnson ha mantenido una postura de respeto hacia la soberanía nacional.
“No me consta que eso esté ocurriendo. Con nosotros, el embajador ha sido muy respetuoso. En México, el pueblo manda. Los cargos públicos se ganan con la confianza ciudadana, no con el respaldo de gobiernos extranjeros”, afirmó.
Finalmente, Sheinbaum enfatizó que su administración no percibe una injerencia extranjera en asuntos internos y reiteró que “los tiempos del oscurantismo neoliberal ya quedaron atrás”.