Ataque israelí deja al menos cuatro muertos en la única iglesia católica de Gaza

Al menos cuatro personas murieron y otras siete resultaron heridas este jueves tras un bombardeo del Ejército de Israel contra la Iglesia de la Sagrada Familia, la única parroquia católica en la Franja de Gaza, que desde el inicio del conflicto ha servido como refugio para cientos de desplazados civiles.
El impacto directo sobre la iglesia, ubicada en el barrio de Zaytoun, generó gran conmoción entre la comunidad cristiana local y provocó la condena de líderes religiosos. “Estábamos sentados en paz y tranquilidad (…) en un segundo, vimos que el mundo se había convertido en cenizas, niebla y piedras que salían volando”, narró a EFE Ihab Ayaad, un cristiano desplazado que se encontraba dentro del recinto al momento del ataque.
El Ministerio de Sanidad gazatí confirmó la muerte de cuatro personas, mientras que el Patriarcado Latino de Jerusalén —máxima autoridad católica en Tierra Santa— reportó inicialmente dos fallecidos y seis heridos, “dos de ellos graves”, según indicó el cardenal Pierbattista Pizzaballa a medios italianos.
Entre los lesionados se encuentra el párroco de origen argentino, Gabriel Romanelli, quien sufrió heridas leves en las piernas. Romanelli mantenía contacto telefónico casi diario con el papa Francisco, hasta el fallecimiento del pontífice el pasado 21 de abril, para informarle sobre la situación humanitaria dentro del templo.
Israel lamenta “daños colaterales”
A través de un comunicado, el Ejército israelí expresó que “lamenta los daños causados” al recinto religioso y a sus ocupantes, sin ofrecer mayores detalles sobre las causas del ataque. Medios árabes como Wafa y Al Jazeera, así como agencias internacionales como Reuters y ANSA, han dado seguimiento a los hechos, confirmando el bombardeo y las cifras preliminares.
De acuerdo con Zaher al Waheidi, responsable de la Unidad de Sanidad que lleva el recuento de víctimas gazatíes, la cifra de muertos se elevó a cuatro y la de heridos a siete, al cierre del jueves.
Esta iglesia católica había logrado mantenerse fuera del fuego cruzado desde el inicio de la ofensiva israelí en Gaza, y funcionaba como un espacio de protección para familias desplazadas por el conflicto, hasta ahora.