Migrantes detenidos por ICE denuncian escasez de comida y condiciones infrahumanas

Migrantes detenidos por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en al menos siete estados de Estados Unidos han denunciado escasez de alimentos, comida en mal estado y condiciones que califican como infrahumanas, especialmente en el nuevo centro de detención Alligator Alcatraz, en Florida.
Las quejas se han intensificado en medio de un contexto de sobrepoblación en los centros de detención, provocada por la política migratoria más estricta implementada por el gobierno del presidente Donald Trump. Datos oficiales de mediados de junio señalan que ICE mantiene bajo custodia a casi 60 mil personas, cifra que supera en un 45% la capacidad autorizada por el Congreso.
Un exfuncionario de ICE, citado por NBC News, reconoció que el sistema está rebasado y que resulta complicado garantizar el suministro adecuado de alimentos. Admitió que, ante la saturación, se sirven raciones pequeñas o fuera de horario.
Por su parte, la abogada Jennifer Norris, directora del Immigrant Defenders Law Center, reveló que ha recibido múltiples denuncias sobre comida incomible e incluso servida con moho. Entre los centros más señalados se encuentra Alligator Alcatraz, donde migrantes reportan recibir solo un sándwich al día, en un entorno caluroso, insalubre y sin acceso suficiente a agua.
“Están siendo tratados como ratas en un experimento”, describió uno de los abogados que representa a los detenidos.
Otros reportes señalan baños desbordados de excremento, mosquitos constantes, ausencia de productos de higiene como cepillos de dientes y jabón, así como la confiscación de biblias, lo que vulneraría el derecho a la libertad religiosa.
Organizaciones de derechos humanos han exigido una revisión urgente de las condiciones en estos centros y la intervención del Congreso y organismos internacionales para garantizar tratos dignos y el respeto a los derechos fundamentales de las personas migrantes.