China respalda a Irán y condena ataques a instalaciones nucleares en medio de frágil alto el fuego con Israel.

El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, expresó este martes su respaldo a Irán para alcanzar un “alto el fuego genuino” con Israel, luego de la entrada en vigor de un cese de hostilidades que ha sido violado por ambas partes según autoridades internacionales.
Durante una llamada telefónica con su homólogo iraní, Abás Araqchi, Wang aseguró que Pekín apoya a Irán en la defensa de su soberanía y seguridad nacional, y destacó la importancia de un cese de fuego real para que la población civil “pueda regresar a la normalidad”.
La postura china se da en un contexto tenso tras los recientes bombardeos estadounidenses contra instalaciones nucleares iraníes, los cuales fueron condenados por el gobierno chino. “Los ataques militares contra instalaciones nucleares bajo las salvaguardias del Organismo Internacional de Energía Atómica violan gravemente los propósitos de la Carta de la ONU y el derecho internacional”, enfatizó Wang.
Por su parte, Israel acusó a Teherán de romper el alto el fuego al disparar dos misiles, y el ministro de Defensa, Israel Katz, advirtió que responderían “con contundencia”. No obstante, la oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu confirmó que, tras una llamada con el presidente estadounidense Donald Trump, Israel se abstuvo de realizar más ataques este martes.
Desde su red Truth Social, Trump instó a Israel a no continuar con los bombardeos. “No lancen esas bombas”, escribió, agregando que tanto Irán como Israel habían incumplido el acuerdo de alto al fuego alcanzado con mediación estadounidense.
Mientras tanto, Estados Unidos anunció nuevas sanciones financieras contra una red internacional acusada de vender petróleo iraní a China para financiar actividades militares de Teherán, en lo que representa el primer paquete de sanciones desde el inicio del segundo mandato de Trump.
La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de esta crisis, en la que potencias como China han asumido un papel diplomático más visible, buscando contener la escalada y preservar la estabilidad regional.