La gobernadora destacó el comportamiento ejemplar de los aguascalentenses en Estados Unidos, por lo que considera que no tendrán problemas con su status migratorio.
En el contexto de las recientes redadas migratorias realizadas por ICE en Estados Unidos, la gobernadora de Aguascalientes, María Teresa Jiménez Esquivel, informó que el Instituto del Migrante del Gobierno del Estado no tiene registro de que personas originarias de Aguascalientes hayan resultado afectadas.
Al ser cuestionada sobre la atención brindada por las Casas del Migrante, ubicadas en Chicago y Los Ángeles, Jiménez Esquivel señaló que hasta el momento no se ha reportado ningún incidente relacionado con los operativos migratorios de las últimas semanas.
La mandataria estatal destacó que actualmente hay alrededor de 153 mil personas originarias de Aguascalientes residiendo y trabajando en Estados Unidos, muchas de las cuales han vivido en ese país por más de 30 años, trayendo a colación que el Gobierno del Estado cuenta con el programa «Reencontrando Corazones», con el que muchos de ellos han vuelto a ver a sus familiares.
La representante del Ejecutivo estatal resaltó que los aguascalentenses que migraron a Estados Unidos «son personas de bien, como la gente buena de Aguascalientes que están en sus deberes trabajando», y que «hasta ahora no han sido molestados.»
«Creemos que la gente de Aguascalientes, pues no va a tener ningún problema», aseveró.
La funcionaria estimó que la deportación de muchos de los migrantes se debe a que tenían ya un juicio dentro de las instancias de seguridad estadounidenses.
La gobernadora añadió que se presentó un tema de una mujer con una problemática en Estados Unidos al cual se le dará el seguimiento correspondiente. «Ya mandamos abogados que hablan el idioma inglés, certificados para defender», declaró.
Detalló que este caso es relativo a que la persona que se presentó «tiene un juicio de uno de sus niños allá en los Estados Unidos», y que ya se estableció contacto con ella.
Finalmente, la titular del Gobierno del Estado se comprometió a estar pendiente para defender a los Aguascalentenses en el extranjero.